Animar a los niños a jugar.

¡Haz tiempo para jugar con tus hijos!

Para los niños, jugar es divertido. Sin embargo, el tiempo de juego es tan importante para su desarrollo como la comida y el buen cuidado. El tiempo de juego ayuda a los niños a ser creativos, aprender habilidades para resolver problemas y aprender el autocontrol. El juego bueno y resistente, que incluye correr y gritar, no solo es divertido, sino que ayuda a los niños a estar física y mentalmente saludables.

Los niños necesitan compañeros de juego

A veces es importante que los niños tengan tiempo con sus compañeros. Al jugar con otros, los niños descubren sus fortalezas y debilidades, desarrollan un sentido de pertenencia y aprenden a llevarse bien con los demás. Considera encontrar un buen programa para niños a través de vecinos, centros comunitarios locales, escuelas o tu departamento local de parques y recreación.

Los padres pueden ser grandes compañeros de juego

¡Únete a la diversión! Jugar al monopolio o colorear con un niño te brinda una gran oportunidad para compartir ideas y pasar tiempo juntos en un ambiente relajado.

Juega por diversion

Ganar no es tan importante como participar y disfrutar de la actividad. Una de las preguntas más importantes para los niños es “¿Te divertiste?” Y “¿Ganaste?”

En nuestra sociedad orientada a objetivos, a menudo reconocemos solo el éxito y la victoria. Esta actitud puede ser desalentadora y frustrante para los niños que están aprendiendo y experimentando con nuevas actividades. Es más importante que los niños participen y se diviertan.

El uso de la televisión debe ser monitoreado

Trata de no usar la televisión como una “niñera” de manera regular. Se selectivo al elegir programas de televisión para niños. Algunos espectáculos pueden ser tanto educativos como entretenidos.

¡La escuela debe ser divertida!

Comenzar la escuela es un gran evento para los niños. “Jugar a la escuela” puede ser una forma positiva de darles una idea de la vida escolar.

Intenta inscribirlos en un programa preescolar, cursos de inicio escolar o similar en la comunidad que brinde la oportunidad de estar con otros niños y hacer nuevos amigos. Los niños también pueden aprender los conceptos básicos académicos y cómo tomar decisiones y hacer frente a los problemas.

Proporcionar orientación adecuada y disciplina instructiva.

Los niños necesitan la oportunidad de explorar y desarrollar nuevas habilidades e independencia. Al mismo tiempo, los niños deben aprender que ciertas conductas son inaceptables y que son responsables de las consecuencias de sus acciones.

Como miembros de una familia, los niños necesitan aprender las reglas de la unidad familiar. Ofrecer orientación y disciplina que sea justa y consistente, llevarán estas habilidades sociales y reglas de conducta a la escuela y eventualmente al lugar de trabajo.

Sugerencias sobre orientación y disciplina

Sea firme, pero amable y realista con sus expectativas. El desarrollo de los niños depende de tu amor y ánimo.
Pon un buen ejemplo. No puedes esperar autocontrol y autodisciplina de un niño si no practicas este comportamiento.

Critica el comportamiento, no el niño. Es mejor decir: “Eso fue algo malo que hiciste”, en lugar de “Eres un chico o una chica mala”.

Evita las molestias, las amenazas y el soborno. Los niños aprenderán a ignorar las molestias y las amenazas y los sobornos nunca serán efectivos.

Da a los niños las razones por las cuales los estás disciplinando y cuáles podrían ser las posibles consecuencias de sus acciones.

Habla sobre tus sentimientos. Todos perdemos los estribos de vez en cuando. Si “explotas”, es importante hablar sobre lo que sucedió y por qué estás enojado. Disculpate si te equivocaste!

Recuerde, el objetivo no es controlar al niño, sino que aprenda el autocontrol.

Proporcionar un hogar seguro y protegido.

Está bien que los niños sientan miedo a veces. Todos tienen miedo de algo en algún momento de su vida. El miedo y la ansiedad surgen de experiencias que no entendemos.

Si tus hijos tienen miedos que no desaparecerán y afectarán su comportamiento, el primer paso es descubrir qué los asusta. Se amoroso, paciente y tranquilizador, no crítico. Recuerda: el miedo puede ser muy real para el niño.